El sector del transporte avanza hacia una movilidad flexible, eléctrica y a la carta

ISABEL RUBIO – Madrid, 22 de mayo 2019

Más de una decena de expertos han debatido sobre el futuro de las ciudades y los principales retos en el sector de la movilidad en MOVI, el foro de la movilidad futura, que cuenta con el patrocino de Ferrovial, Endesa y Correos y la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, donde se ha celebrado.

“Las ciudades ya no están centradas en el ser humano y simbolizan el estrés. Son inhabitables. A pesar de las mejoras tecnológicas hemos creado más problemas de los que hemos solucionado”, afirmó la arquitecta Anupama Kundoo, que inauguró el foro. Los ciudadanos, según sostiene, “hemos aceptado que tenemos que acercarnos a la ciudad para una mejora económica”. Actualmente, el 55 % de las personas en el mundo vive en ciudades y se estima que esta proporción aumente hasta un 13% de cara a 2050, según Naciones Unidas.

“La gente se está concentrando en las ciudades y esto crea más tensión en los sistemas de movilidad, ya que hay más personas que utilizan los servicios”, ha afirmado Federico Flórez, director general de Sistemas de Información e Innovación de Ferrovial. Los ciudadanos hoy en día demandan “flexibilidad e inmediatez” a la hora de escoger diferentes medios de transporte “según quieran en cada momento, su presupuesto y el tiempo que se quieran ahorrar”.

Por esto, han surgido diferentes iniciativas para adaptarse a las necesidades de los usuarios y ofrecerles la mejor experiencia de viaje posible. Ferrovial ha creado WoNDo, una aplicación de transportes disponible en Madrid que integra en un único sitio múltiples servicios de transporte: desde carsharing, motosharing, BiciMAD, o patinetes eléctricos hasta taxis, metro o autobuses.

Hacia un futuro más verde

Conseguir reducir las emisiones de dióxido de carbono en el planeta es todo un reto a nivel global. “En España emitimos unos 340.000 toneladas de dióxido de carbono al año.  El primer contribuyente es el transporte y el segundo el sector eléctrico”, explicó José D. Bogas Gálvez, consejero delegado de Endesa. Hay una serie de barreras que han impedido la extensión masiva del coche eléctrico, según señala. Entre ellas, están el precio del vehículo y la autonomía. Pero subrayó que son múltiples los beneficios, ya que a la larga “es entre cinco y seis veces más barato” y “la electricidad es mucho más económica que la gasolina”.

En España ya hay compañías que han comenzado a optar por vehículos eléctricos para sus trabajadores. Es el caso de Correos, que apuesta por “una movilidad sostenible, segura y conveniente”, tal y como explicó Susana Cuervo, subdirectora de Organización Eficiencia y Sostenibilidad en la compañía: “Estamos hablando de introducir tecnologías alternativas que contaminen menos. A final de año vamos a llegar a tener más de 1.500 vehículos eléctricos entre bicicletas, furgonetas, motos…. Y estamos testando otro tipo de vehículos como triciclos”.

La tecnología como motor del cambio

A todas estas posibilidades, según los expertos participantes en el foro, pronto se unirán nuevos medios de transporte, como los vehículos autónomos. Cataluña se sumó en 2018 a las pruebas de vehículos colectivos sin conductor con el minibús Èrica, que circuló por ocho municipios catalanes durante dos meses, tal y como mostró en el foro Joan Prat, director general de la Associació de municipis per la Mobilitat i el Transport Urbà (AMTU).

El rápido crecimiento de población de las grandes ciudades podría provocar una saturación del transporte en superficie, según Isabel del Pozo, Head of Unmanned Traffic Management de Airbus. “Al igual que hay un transporte por debajo de la superficie, no hay que olvidar la opción del transporte aéreo”. “En Sao Paulo y en México estamos operando con servicios de taxis aéreos. Hemos conseguido reducir un viaje que dura dos horas a 10 minutos”, contó del Pozo.

Las nuevas tecnologías han facilitado la aparición de estos nuevos servicios de transporte. Para José María Ezquiaga, arquitecto, urbanista y decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, “cuanto más rico sea nuestro ecosistema de transporte, mejor”. “La ciudad compleja, como Madrid, tiene que apostar por todos los medios, no solo por uno. Quien crea que el problema se introduce en una dicotomía transporte público o privado o VTC o taxis se equivoca”.

Los servicios de transporte tradicionales también se modernizan con las nuevas tecnologías y avanzan hacia la automatización. Así lo señaló en el foro Enric Cañas Alonso, consejero delegado de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), que explicó que “el 30% de la red ya es automática y funciona sin conductor”. Borja Carabante, consejero delegado de Metro de Madrid, describió algunos los proyectos de innovación que se están produciendo en el metro de la capital. Entre ellos, destaca la Estación 4.0, que tiene como objetivo definir cómo será la estación del futuro, o lograr “la digitalización completa del tren”, lo que mejoraría el mantenimiento de los trenes y anticipar las averías que se puedan producir.

La tecnología también puede ayudar en logística, ayudando a entregar envíos en cualquier lugar y ante condiciones extremas. Jordi Escruela, subdirector de Innovación para la parte de Distribución y Logística en Correos, subrayó la importancia de “jugar con diferentes soluciones de reparto”. La compañía ha realizado pruebas con drones en los Picos de Europa para repartir en zonas de difícil acceso. “Correos es una empresa nacional que cubre las ciudades, pero no podemos olvidarnos de las poblaciones rurales”, explicó mientras mostraba una fotografía de Peñalba de Santiago, un pueblo en el que viven 14 habitantes en el sur de Ponferrada. “Ahí también tenemos que llegar”.

Cómo conseguir un cambio de hábitos

Para conseguir un transporte más verde y sostenible en las ciudades es necesario incentivar el cambio de comportamiento, según Nicolás Rubio, director de Operaciones de Cintra: “El que haya tanto coche eléctrico ahora no deja de ser porque aparcar con el coche eléctrico en el centro de Madrid es gratis. Tenemos que trabajar en ese doble sentido: utilizar las tecnologías para hacer más eficiente lo que tenemos y poner los incentivos adecuados para crear los comportamientos que queremos crear”. Como concluyó Kundoo, “Tardamos en crear nuevos hábitos, pero vamos a crearlos”.